miércoles, 10 de agosto de 2011

Como caracol



1Del maestro de coro. “No destruyas.” De David. Miktam.

2¿De veras, dioses, pronunciáis justicia,
juzgáis según derecho a los hijos de Adán?
3No, que de corazón cometéis injusticias,
con vuestras manos pesáis la violencia en la tierra.

     4Torcidos están desde el seno los impíos,
extraviados desde el vientre los que dicen mentira;
5tienen veneno como veneno de serpiente,
como el de un áspid sordo que se tapa el oído,
6que no oye la voz de los encantadores,
     del mago experto en el encanto.

7¡Oh Dios, rompe sus dientes en su boca,
quiebra las muelas de los leoncillos, oh Yahvéh!
8¡Dilúyanse como aguas que se pasan,
púdranse como hierba que se pisa,
9como caracol que marcha deshaciéndose,
como aborto de mujer que no contempla el sol!

10¡Antes que espinas echen, como la zarza,
verde o quemada, los arrebate el torbellino!
11Se alegrará el justo de haber visto la Venganza,
sus pies bañará en la sangre del impío;
12y se dirá “Sí, hay un fruto para el justo;
si, hay un Dios que juzga en la tierra.”
 (Salmo 58)

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